Tradiciones en las Bodas (I)

Llevar huevos a Santa Clara

Santa Clara es patrona de los clarividentes, de los orfebres y del buen tiempo, por este motivo, desde la Edad Media existe la tradición de que las novias ofrezcan huevos a Santa Clara para que no llueva el día de su boda.
Las bodas, antiguamente se celebraban casi siempre al aire libre, por lo que contar con un buen tiempo el día de la boda, era casi fundamental. La novia debía llevar una docena de huevos al monasterio de las clarisas franciscanas y encargar a las monjas que pidieran expresamente a Santa Clara que hiciese buen tiempo en el día de su boda.

Actualmente, esta tradición de llevar los huevos a Santa Clara sigue existiendo, y es habitual que las novias lleven su ofrenda a las clarisas para que recen por el buen tiempo el día de su boda. No suelen hacerse ofrendas de una sola docena, lo normal es que se ofrezcan dos o más docenas de trece huevos.

Según en qué ciudades de España, los lleva la propia novia, o se dice que tienen que llevarlos las amigas de la novia, al menos, 2 semanas antes de la boda.

Aquí podréis encontrar un listado de monasterios de las religiosas clarisas a nivel nacional, para que sepáis cuál es el que tenéis más cerca o en vuestra propia ciudad.

Y si después de llevarles los huevos a Santa Clara, aun así llueve el día de tu boda, no te amargues, ponte tus botas de agua, coge un paraguas molón y preparaos para unas fotos súper divertidas chapoteando en los charcos, porque ya sabéis lo que dice el refrán…. ¡novia mojada, novia afortunada!

Huevos a Santa Clara

La dote

Totalmente en desuso en la actualidad. La dote era el patrimonio que la futura esposa o su familia entregaban al novio. Su significado, era el de contribuir a la manutención de la novia. En todo caso, la dote se otorgaba al hombre, quien la administraba durante la duración del matrimonio y de producirse la separación, tendría que devolverla en su totalidad.

El ajuar

Aunque parezca mentira, todavía es algo que se mantiene y existe una cierta tradición, sobre todo por parte de las abuelas que comienzan a preparar y guardar los bienes que adquieren para cuando se casen sus nietas, casi desde que estas nacen.

El ajuar es el conjunto de bienes, (utensilios, ropa etc.) que se utilizan en un hogar. Tradicionalmente, era la familia de la esposa la que aportaba el ajuar al matrimonio, siendo responsabilidad de la madre ir preparando el ajuar de sus hijas antes de su boda y de acuerdo con su posición económica. La confección y el bordado de determinadas prendas (manteles, sábanas, toallas…) solían ser obra de la propia novia.

Aunque los tiempos han cambiado, si que muchas madres y sobre todo abuelas, siguen preparando el ajuar de sus hijas y nietas (exista o no el novio). Ollas, sartenes, vajillas, cuberterías, mantelerías, sabanas, toallas, etc. son algunas de las cosas que suelen componer un ajuar.

AjuarAjuar

Petición de mano

Tiene su origen en el consentimiento que necesitaban las novias por parte de su padre para poder contraer matrimonio, y en el que, de alguna manera, se negociaba el matrimonio de la hija. En la actualidad, solamente es un acto de carácter familiar. Los padres del novio son los que acuden a casa de los padres de la novia. El encuentro, según dicta el protocolo, lo deben organizar y pagar los padres de la novia (aunque hoy en día, todas estas cosas suelen arreglarse de mutuo acuerdo). Según la tradición, el novio debe enviar esa misma mañana un ramo de flores blancas a la novia y otro a la madre de la novia.

Hoy en día la petición de mano suele consistir en una reunión con comida y bebida, un almuerzo o una cena, en la que participan las familias más próximas de ambos novios (padres y hermanos normalmente). Aunque es normal que las familias ya se conozcan entre sí, sirve para estrechar lazos, conocerse un poco mejor y hablar sobre la boda.

En el encuentro, los novios se suelen hacer un intercambio de regalos. El regalo tradicional para la novia suele consistir en un anillo de pedida que se suele poner en la mano izquierda, y en el cuarto dedo ya que se dice que la vena que se encuentra en este va directo al corazón, y para el novio, el regalo habitual suele ser un buen reloj, aunque hay otras posibilidades como unos gemelos o un alfiler de corbata.

Elias Jeria Fotografo-Amanda&Alberto-123

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *